El ultimo adios a los federales acribillados

Versión para imprimirVersión para imprimirEnviarEnviar
el ultimo adios el ultimo adios1
Autor: 
Ricardo Marin

Con la participación de 20 patrullas de la Policía Federal de Caminos, en punto de las 10:45 horas de ayer, elementos de esta corporación presidieron el cortejo fúnebre de Juan Pablo Muñoz Domínguez, sub oficial de la PFP caído en cumplimiento de su deber el pasado lunes por la noche y sepultado en su natal Ciudad Serdán.
Ante la expectación y curiosidad de la gente, el extenso contingente de patrullas y vehículos oficiales circuló por las calles de Serdán, con rumbo al panteón municipal, última morada del oficial Muños Domínguez, quien recibió 21 impactos de bala, tras el artero atentado cometido por sicarios de la delincuencia organizada.
Los restos mortales del oficial caído en cumplimiento de su deber, inicialmente fueron llevados a la parroquia de San Andrés apóstol, donde se ofició misa de cuerpo presente, mismo recinto donde Juan Pablo fue bautizado.
Arreglos y coronas florales así como pétalos que fueron expandidos por niños de la familia fue el marco del cortejo fúnebre.
En el sermón el sacerdote Arturo Tentle, lamentó la hola de violencia que se vive en nuestro país y que incluso hoy llegó a la región de Serdán, donde uno de sus hijos, pagó con su sangre, el combate a la delincuencia organizada.
Posteriormente de la misa, durante el recorrido hacia al panteón municipal el cuerpo de Pablo fue llevado hasta la puerta de su hogar, ahí su esposa Marta, abrió el portón para que su esposo estuviera por ultima vez, en ese momento aplausos por parte de familiares y amigos se dejaron escuchar. La imagen más triste fue ver como Pablito hijo mayor del oficial soltó en llanto.
Ya en el panteón municipal la despedida de Juan Pablo Muñoz Domínguez, fue aún más emotiva cuando sus compañeros lo pasaron en hombros, y se realizo el pase de lista a cargo del comandante Miguel Ángel Echeverría.
El sonar de las sirenas de patrullas de la policía federal de caminos, indico el momento en que el féretro fue sepultado, dejando a una esposa y dos hijos en espera de justicia.

Respecto a los otros dos elementos que murieron asesinados, Eduardo Ortega Muñoz, Eusebio Morales Carmona, se dio a conocer que uno era originario de Tampico, Tamaulipas y otro de Jalapa, Veracruz, donde fueron sepultados.
Además se informó a través de un comunicado de la Procuraduría General de la República, (PGR)que los ahora occisos fueron atacados con armas de fuego tales como pistolas calibre .9 milímetros marca Luger, ametralladoras y carabinas del mismo calibre y marca, así como pistolas calibre .38 Súper, con lo que se descartó que los sicarios utilizaran rifles de alto poder como el AK-47 y el R-15.
Ahora corresponderá a la PGR seguir las líneas de investigación correspondientes y castigar a los homicidas.